Aprovechando
los tres días festivos que este año nos ha brindado,
a casi toda España, el principio de Mayo, hemos realizado
nuestra, ya habitual, concentración Nacional de las series
HDJ de Toyota. En esta ocasión elegimos el Hotel "Xorret
de Catí" en Castalla, lugar que reunía las
condiciones especiales para albergar el acto
Este año, al igual que en anteriores, los congregados
asistieron desde todos los rincones de nuestro país,
y novedosamente también desde nuestros dos archipiélagos.
Por esta razón, ya hubo quien hizo noche en el hotel
el Viernes, y de ese modo poder aprovechar plenamente los días
de reunión.
El
Sábado por la mañana, se dieron las primeras recepciones,
y se irían
sucediendo en el transcurrir de ésta. Caras conocidas
y otras nuevas que se encontraban de nuevo o por primera vez.
Pero todas ellas ilusionadas, sabedoras de los tres intensos
días que aún les quedaban por delante.
Alrededor
de las 13:30, después de las inscripciones y demás
formalismos, salimos en caravana y por carretera hacia Bocairent,
localidad cercana donde comeríamos en el restaurante
"La Estación". Fue aquí también
donde acudieron algunos participantes, a los que por diversos
motivos, se les complicó la llegada al hotel.
Para
después de comer, teníamos preparado un entretenido
juego. El Poke Run, que llegado del otro lado del Atlántico
hizo que la tarde se esfumara de la forma más entretenida
posible, propiciando rutas por la zona, manejo de mapas, GPS,
y visita al museo del Juguete de Ibi. De vuelta al hotel, ya
anocheciendo, aparcamos todos los coches en un parque cerrado
del que disponíamos exclusivamente, y pasamos a cenar
en el restaurante-buffet.
Al
día siguiente, Domingo, habían preparadas un par
de rutas con dos niveles de dificultad, todas ellas con waypoint's
opcionales.
Como
estaba previsto la gente se repartió y cada uno optó
por la ruta
más asequible a su coche y condición. Los que
eligieron la ruta suave, pudieron disfrutar de el tremendo contraste
de paisajes que nos ofrece esta región del norte de Alicante.
Los que optaron por la ruta dura, además de disfrutar
de las vistas, también se divirtieron transitando por
espectaculares y complicados caminos que a veces coincidían
con cortafuegos.
Las
dos alternativas ruteras convergían en Guadalest, lugar
donde comimos arroz a banda y conejo al ajillo. Hay que señalar
que un grupo llego tarde a causa de una avería en un
buje, sin más consecuencias. Después de comer,
otro tramo corto de ruta por la Sierra de Aitana nos llevaría
de vuelta al hotel. Antes de la cena, y como no era muy tarde,
ya se formaban grupos de personal. Unos
preguntaban,
otros curioseaban y otros hacían espionaje industrial,
pero a todos nos unía un nexo común, y es que
el poseer un toyota HDJ, lejos de ser una cosa material, es
un estilo de vida que nos une a todos. Tras la cena, y auspiciados
por el inmejorable ambiente meteorológico y personal,
la velada se prolongó en el exterior del hotel, incluso
hubo quien se montó su propio torneo de levantamiento
de rueda de 35" hasta bien entrada la madrugada.
El
lunes 1 de Mayo, ya se notaban las caras largas de algunos,
tal vez por que amaneció un poco lluvioso y con viento,
o tal vez pensando en la inminente partida a sus casas. Caras
que tras el desayuno cambiarían de aspecto. Teníamos
preparadas las habituales pruebas de parque cerrado, que se
iban a celebrar después del la foto de familia. Todos
los años, no se que pasa, que para hacer una foto nos
tiramos 2 horas.
Este
año el "trial" que había preparado,
y huyendo de los resultados del
anterior evento, se había enfocado a la espectacularidad,
entiéndase: recorridos de suspensión, descolgadas
de ruedas, inclinaciones laterales. Pero con nulo riesgo para
la mecánica ni para los pilotos. Y así resultó,
con gran participación y muy aceptado por todos.
En
la siguiente prueba, ya con el viento arreciado, fue la de habilidad
con los ojos vendados, también le hizo entender a más
de uno que los toros desde la barrera se ven de otra manera.
Y ya por último, la novedad este año, la prueba
de aceleración en una pista de aterrizaje, que puso a
cada uno en su sitio, aunque las diferencias entre todos los
coches no fue más allá de dos segundos.
Eran
casi las dos de la tarde y sólo nos restaba disfrutar
la última comida en el hotel y el reparto de premios
y regalos de los patrocinadores: Personalización Warrior,
Tot Racing, Publipun, Out Doors Canarias y Hotel Meliá
Rey Don Jaime. Dando por finalizada esta III edición
de la Concentración Nacional de Toyota Series HDJ y preparando
la próxima que esperamos ya ansiosamente.
Spiritt
aventura 4x4